El 26 de noviembre el Parlamento Europeo aprobó con los votos a favor de todos los grupos principales del panorama político, una Resolución  No Legislativa dirigida a la Comisión Europea, en la que se pone el foco principal en la necesidad de una aplicación firme y rápida de las normas existentes, pero también señala algunas deficiencias, como las que la industria juguetera viene denunciando desde hace años: La falta de un responsable en el caso de los vendedores no pertenecientes a la UE y las peticiones de reforma normativa.

Esto ejerce una presión adicional sobre la Comisión para que aborde este tema en la revisión del Reglamento de Vigilancia del Mercado, entre otros, y en la revisión del Código Aduanero de la Unión (las plataformas están ejerciendo una fuerte presión contra algunos aspectos de este último en este momento).

Se trata de un texto de compromiso, por lo que la redacción no es perfecta y, en ocasiones, resulta ambigua, pero va más allá de las posiciones del Parlamento hasta la fecha, lo que es una buena señal.

Aunque es triste que la reacción haya tenido que darse tras el escándalo de las muñecas sexuales de niñas y las armas disponibles para la venta en Shein, al menos el Parlamento se ha hecho eco de nuestras denuncias sobre el gran agujero en la responsabilidad por los productos ilegales e inseguros vendidos en los mercados en línea y, en palabras del Parlamento, “ha suscitado un debate más amplio sobre los patrones de consumo, la competencia desleal de las plataformas en línea no pertenecientes a la UE, la regulación de los mercados en línea y los derechos de los consumidores.”

Esperamos que la Comisión tome buena nota de la urgencia de emprender medidas efectivas ante esta realidad que pone en peligro la economía europea y, especialmente, la seguridad de nuestros niños.