La reunión del 27 de enero del Comité de Mercado Interior y Consumidores del Parlamento Europeo acogió, como tema principal, la comparecencia de la plataforma de venta en línea china SHEIN, que había sido citada tras los escándalos en Francia por la venta de muñecas sexuales con apariencia infantil y la venta de armas, y que había declinado la invitación la primera vez.

Esta vez, acudió una representante de la empresa y dos altas funcionarias de la Dirección General Connect (responsable de la Ley de Servicios Digitales) y de la DG Just (responsable de la revisión del Código Aduanero) de la Comisión Europea.

En su intervención, SHEIN defendió el modelo de negocio de la empresa como orientado al consumidor y sostenible, a la vez que reconoció los problemas que tienen todas las plataformas en controlar la legalidad de los productos que se suben a sus “market place” y aseguró que habían puesto en marcha procedimientos para paliar estos problemas.

Los eurodiputados de IMCO, sin embargo, no aceptaron las explicaciones de SHEIN, y fueron muy críticos con el modelo de negocio de la plataforma, sus prácticas laborales y de fabricación de su marca de ropa, pero especialmente su negligencia en controlar la legalidad de los productos que se ofrecen en su plataforma.

Así, el diputado español Pablo Arias, que ha apoyado al sector en sus reclamaciones de una mejor aplicación de la legislación existente para controlar los juguetes inseguros, reprochó a SHEIN, además de su oferta de productos inseguros, su práctica de recabar los datos personales de todos los usuarios y utilizarlos en prácticas de marketing dañinas para el consumidor.

Los miembros del comité fueron también muy duros con la Comisión, a la que exigieron que se pusiera en marcha con medidas que equiparen la responsabilidad de todos los actores en el mercado y que suspendiera la actividad de SHEIN en Europa.

Sin embargo, como recordó la diputada francesa Chaibi, se está pidiendo a la Comisión que aplique sanciones por una responsabilidad de las plataformas que el artículo 8 de la DSA, aprobada por el Parlamento Europeo por gran mayoría, no permite aplicar.

Esto evidencia que es necesario corregir este hueco de responsabilidad, modificando la DSA, como este sector viene pidiendo desde hace años.