El Día del Niño y de la Niña cumple seis años y entra en una nueva etapa. Lo que nació en 2021 como una iniciativa impulsada por empresas del sector del juguete, junto a la puericultura y el libro infantil, se ha convertido hoy en una  causa compartida por empresas, tiendas, instituciones, ayuntamientos, espacios  culturales, entidades sociales y medios de comunicación.

Desde su origen, el objetivo fue claro: situar a los niños en el centro, reconocer su papel en la sociedad y crear un nuevo momento de activación económica y social en el calendario, al estilo del Día del Padre o de la Madre, pero con identidad propia.

Seis ediciones después, el Día del Niño y de la Niña ya no es un experimento. Es una fecha reconocida, capaz de movilizar a miles de entidades y generar conversación, experiencias y valor. Y precisamente por eso, el reto en 2026 no es continuar, sino evolucionar.

La pregunta ya no es si el Día del Niño tiene sentido.
 La pregunta es:
 ¿Queremos que sea una acción más o una gran plataforma transversal de  infancia?

2026: el año del salto

La edición 2026 nace con una convicción clara: no puede ser una edición  más. Desde AEFJ se ha trabajado para dar un salto estratégico y convertir el Día del Niño y de la Niña en una fecha de país, abierta a todos los sectores vinculados a la infancia, con el juguete como motor natural, pero no como único protagonista.

El objetivo es ambicioso y compartido:

  • Consolidar el 26 de abril como una fecha marcada en rojo en el       calendario de las familias.
  • Atraer a nuevos sectores: cultura, educación, deporte, ocio, salud, editorial.
  • Generar impacto económico, social y cultural.
  • Devolver la ilusión a empresas y tiendas, haciéndolas sentir parte de algo más grande.

Por eso, el eje creativo de 2026 vuelve a lo esencial:

               Un día para ser niños

Porque la infancia es el periodo más corto de la vida.
 12 años son apenas 4.380 horas reales de juego.
 Cada minuto cuenta y es necesario que la infancia se viva plenamente para el desarrollo saludable del ser humano.

Una propuesta que se  vive

En 2026, el Día del Niño y de la Niña quiere salir a la calle y vivirse de verdad:

  • Empresas que facilitan horarios para estar en familia.
  • Ciudades que se llenan de juego y cultura.
  • Colegios que rompen la rutina.
  • Tiendas que se transforman en espacios de experiencia.
  • Hospitales infantiles que reciben visitas.
  • Medios que cuentan historias que importan a los niños.

El Día del Niño y de la Niña 2026 no es una obligación ni una campaña puntual.
 Es una invitación a formar parte de una plataforma de futuro, a sumar desde cada realidad empresarial y a construir juntos una fecha que celebre la infancia como merece.

Porque cuando la infancia está en el centro, todos los sectores  encuentran su lugar.

En 2026, el Día del Niño y de la Niña crece.
  Y crece con todos.